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Manifiesto

By 12 mayo 2021LAWA news

Solidaridad de Colombianas en el Exterior con el pueblo Colombiano

MANIFIESTO DE DENUNCIA INTERNACIONAL


Mayo, 12, 2021

Somos mujeres colombianas viviendo en Londres, Reino Unido.

Algunas de nosotras salimos al exilio y fuimos/somos refugiadas políticas que vivimos en carne propia la inseguridad, el miedo y la violencia de las fuerzas militares, policiacas y de los narcogobiernos, que nos amenazaron con quitarnos la vida. Somos sobrevivientes de esa guerra que tiene a nuestras poblaciones sumidas en desesperanza, aflicción y pobreza.

Desde este lugar, queremos hacer eco a las voces que hoy se levantan contra las reformas que el actual presidente de Colombia Iván Duque ha implementado en nuestro país, siendo las comunidades campesinas, afrocolombianas, y el grueso de la población trabajadora las más afectadas por esta iniciativa, pues todavía el país no termina de levantarse de los estragos que la pandemia Covid-19 provocó. Aunque en estos días de Paro Nacional, las movilizaciones han logrado echar atrás la reforma tributaria, todavía siguen en pie las reformas a la salud, a la educación y de detención.

La desigualdad en Colombia se ancla en nuestra historia con el arribo de los colonizadores y sus descendientes, quienes forman parte hoy de las élites locales que retienen en sus manos la riqueza material e inmaterial de nuestra tierra. La mala distribución de la riqueza es un acto político que genera injusticias, refuerza el racismo y el desprecio por nuestras comunidades indígenas y afrocolombianas que por muchos siglos han resistido a la colonización, pero que desde hace años por la guerra han sido desplazados y desplazadas de sus territorios ancestrales, sin que su situación sea prioridad para los gobiernos en turno.

El campo ha sido abandonado por el Estado y ha sido entregado a empresas transnacionales para que se beneficien y enriquezcan, mientras dicen generar empleos para las comunidades locales, llevando a tener obra de mano con pésimos pagos. Los campesinos e indígenas han sido tratados con despreció no sólo por los discursos y formas de ejercer el poder político; la representación que se hace de estas poblaciones en los medios de comunicación masivos, sólo contribuye a desinformar y aumentar la incomprensión de las luchas que estas comunidades hacen por sobrevivir con justicia y dignidad, y en sus territorios, donde tienen un anclaje ancestral.

El narcotráfico y las élites locales se reparten el poder; no hay lugar o institución que esté libre de vínculos con estos poderes de facto. Por eso asesinan y desaparecen a quienes desean ejercer liderazgos políticos alternativos. Es por eso que ven en el estallido de los movimientos sociales  una afrenta; su respuesta es entonces la violencia.

Como colombianas en el exterior nos duele ver cómo los desplazamientos y amenazas de muerte contra las y los defensores de territorios, contra estudiantes, contra artistas y manifestantes, se han incrementado. La violencia, las desapariciones y las represiones que pasaban años atrás en el campo, nadie creía que pasarían en la ciudad. Ahora la violencia y la muerte impune se ha desbordado.

La violencia militar y policial con que se ha respondido a la emergencia nacional, en Cali y  Pereira, principalmente, ha sido descomunal. El gobierno de Iván Duque y los gobiernos locales han desatendido el derecho nacional y los acuerdos internacionales que reprueban el uso de las armas en la sociedad civil cuando la gente se manifiesta de manera pacífica. Por ejemplo, el uso de rifles Galil y pistolas semiautomáticas viola las leyes internacionales, y sin embargo, han sido usadas para matar a manifestantes.

Hechos como estos, los condenamos y pedimos en solidaridad internacional que nuestros aliados y amigos denuncien por sus redes sociales o a instancias de derechos humanos internacionales para que cese la violencia en Colombia y no haya más impunidad. Exhortamos a que aliados y colombianos en el exterior, denuncien y pregunten, ¿qué países o empresas están detrás armando al gobierno colombiano? ¿Qué países se están beneficiando de esta guerra?

Hacemos un llamado al gobierno actual a que desarme la policía, a que paré su propuesta de reformmas; a que respete el derecho de la sociedad colombiana a manifestarse, a que deje los discursos racistas usados para denigrar a nuestras comunidades indígenas y afrocolombianas, y que se implemente el Acuerdo de Paz con efectividad. No más represión a los jóvenes, no más desplazamiento forzado de campesinos, indígenas y afrocolombianos. Queremos la restitución de sus territorios. La fuerza que muestra el actual gobierno contra el pueblo colombiano, debe ser encaminada para luchar contra el narcotráfico. Ahí esta la verdura guerra.

Como mujeres colombianas en el exterior apoyamos el Paro Nacional, la Minga y reprobamos todo acto genocida y de extrema violencia de Iván Duque. Nos movilizamos, hacemos comunicados y nos manifestamos fuera de las Embajadas, Consulados y espacios de visibilización internacional para decir que Colombia está en una emergencia nacional. Hemos hecho circular nuestras peticiones, denunciando públicamente los hechos ocurridos en nuestro país para tener el apoyo internacional. Queremos que nuestra voz encuentre eco.

Ahora que a todos nos pasa, ahora que Colombia nos duele, quienes hemos salido de las fronteras nacionales, le decimos al mundo que nuestro país necesita un cambio estructural. Nuestro territorio merece vivir en paz y sin violencia.